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Una incubadora de empresas es
un centro especializado, que tiene como
función principal, la selección de
emprendedores, fundamentalmente entre
pequeños y medianos empresarios.
Una vez seleccionado el
emprendedor, la Incubadora tiene como
finalidad primordial, mediante
la utilización de herramientas financieras,
administrativas, de comercio exterior y
mercadológicas, de capacitarlos y
asesorarlos, para iniciar nuevos negocios o
mejorar sustantivamente el desarrollo de
empresas ya en funcionamiento.
Si
bien el desarrollo de las incubadoras se
remonta a la década del 50, especialmente en
los Estados Unidos y en Europa, nos
interesa, particularmente, lo ocurrido en
América Latina.
Es de destacar que uno de los
pioneros en el desarrollo del concepto de la
incubadora de empresas, fue el economista
peruano Hernando de Soto.
Este economista, estudioso de
la realidad de su país y del resto de
América Latina, observó que América Latina
no había implementado nunca una auténtica
economía de mercado. En ese sentido
cuestionó la libertad de mercado practicada
y destacó la existencia de vicios
institucionales, corrupción y vacíos
legales, que, a la par de impedir el
aprovechamiento del talento y la capacidad
productiva se fomentaba, por un lado la
organización monopólica a favor de los
grandes empresarios, y por el otro, en
consideración de los micros, pequeños y
medianos comerciantes, se permitía la
organización productiva clandestina.
Sobre la base del pensamiento
de De Soto y con la experiencia Europea,
Brasil emprendió a partir de 1955, la
implantación del modelo de incubadoras
sociales, con lo que impulsó la organización
productiva de las comunidades rurales.
Algunas precisiones previas
Normalmente los problemas que
presentan las Pymes no están vinculados a la
capacidad técnica sino a la motivación del
emprendedor, a su capacidad administrativa y
al ambiente de los organismos de apoyo.
Las pequeñas empresas se
originan por necesidades laborales y
tienden a ser efectivas ya que a diferencia
de las grandes organizaciones, los
emprendedores son innovadores y dinámicos.
Sin embargo la escasa capacitación del
emprendedor, fundamentalmente en
administración y finanzas de su empresa,
determina que, las mismas, tenga
promedialmente una vida activa que,
generalmente, no supera los tres años.
Para impedir, entre otras cosas, la alta
mortalidad de las empresas con el
consiguiente perjuicio, ocasionado al
emprendedor primeramente y al resto de la
sociedad en el mediano y largo plazo, se
crea al sistema que estamos estudiando.
La Incubadora recibe al
emprendedor y lo ayuda a analizar sus ideas,
a realizar un estudio de factibilidad, un
plan de negocios, para luego pasar a los
temas financieros del negocio.
Estas nuevas empresas
necesitan en el arranque una orientación
administrativa y servicios (mail, teléfonos,
computadoras, sala de reuniones, etc.)
La parte física de la
Incubadora es importante, ya que esta
demostrado que la proximidad entre los
emprendedores hace un intercambio de
experiencias y posibilita también la
exposición de productos en forma conjunta,
bajando así los costos y aumentando el
mercadeo.
Es evidente que los servicios
a prestar por una Incubadora no se agotan
con los ya marcados, existen una gama muy
importante que implican una baja
considerable en los costos de las nuevas
empresas. (redes, clúster, centrales de
compras, etc.)
Los servicios de la
Incubadora no solo se brindan para la
formación de nuevas empresas.
Por el contrario, aquellas ya
instaladas, que deseen mejorar su
organización, incorporar nuevos negocios o
nuevos productos, o también pensando en una
expansión internacional, pueden obtener la
capacitación y los asesoramientos que le
brindan los servicios de la Incubadora.
Veamos el programa de una Incubadora de:
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